Aveces el segundo más precioso puede ser el más duro de nuestras vidas,
el más esperado puede ser el peor,
pero todo está en nuestras cabezas, en nuestra forma de sentir de vivir.
Un segundo en el que podemos perder todo y quedarnos sin nada o en el que podemos ganar todo y aun así sentirnos menos de lo que somos.
Por que así de avariciosos somos los humanos no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, hasta que no podemos aveces ni despedirlo y ¿QUE HACEMOS?
Lloramos, y lloramos hasta que ya tenemos un mar de lágrimas a nuestros pies,
entonces es cuando creemos que todos están en nuestra contra,
que nadie nos quiere, que nadie nos valora
y de nuevo todo esta en nuestra cabeza.
Todos los enemigos en los que creemos, están todos en tu cabeza y como sea tienes que intentar sacarlos de hay, para ser feliz, para volver a sonreír...
y me diréis que no es tan fácil ¿no?
Pues que sepáis que hay gente con cáncer, y sonríe día a día y pudiendo ser el último.
Hay gente llorando por que se ha quedado solo y aun hasi encuentran razones por las que seguir luchando.
Hay niños muriéndose de hambre y valoran más a su familia que a otra cosa.
Hay gente en el mundo que valora más una sonrisa, un beso, un abrazo...QUE UN TROZO DE PAPEL.
El papel se pierde, a las personas las puedes perder pero entraran más a tu vida y otras volverán a salir puede que no te des cuenta pero así sucede es como un tren en el que cada uno tiene un destino en el que se baja, algunos te darás cuenta que se an ido y otros ni te percataras que estuvieron a tu lado y ya no están por eso sonríe que la vida son dos días y puede que a la persona que hoy tengas a tu lado mañana no este y le eches de menos aprovecha todos los segundos de tu vida, hasta el peor.