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sábado, 22 de noviembre de 2014

La grandeza de un equipo unido.

Alguien me dijo alguna vez que el Baloncesto hacía grandes a las personas, que el equipo siempre sería tu primera familia y quizás no entendí esto hasta que os conocí. 
Me demostrasteis que el baloncesto no es "Juego por me gusta" es "Juego por que me da la vida". 
Tengo pocas cosas claras de la vida y una es que sois otra familia más para mi. Que en el campo somos una. Que es imposible parar a un grupo unido, y que tenemos mucho camino por delante para dejar de ser grandes y empezar a ser leyendas. Cuando el reloj empieza a correr, ese momento que llevas esperando toda la semana. Rompe la gente a aplaudir, el partido comienza pero te das cuenta que el quinteto que esta en cancha, te representa. El balón está surcando los vientos antes de caer sobre una mano que dará comienzo al partido. Y en ese momento, descubres que el Baloncesto hace terriblemente increíble la vida, que "la familia son los amigos que elegimos" por eso os elijo una y mil veces por ser motivo de mis alegrías. Aprendes a entender las caras de tus compañeras pero sobre todo entiendes esa frase que llevas desde pequeño intentando entender y te empiezas a reír porque a veces no valoramos las cosas realmente grandes. Queda mucha temporada para crecer. 
Go Pinks! 

miércoles, 22 de octubre de 2014

La oscura soledad.

Y por más que intentes sonreír, algo te lo impide. Comienzas a temblar y intentas buscar motivos para acabar con este desorden mental. Vives en un continuo caos por el que luchas para intentar encauzarlo en el camino de la felicidad. 



Pero, no es tan fácil como puede ser sonreír aunque por dentro estés en guerra. Nada es más sencillo que fingir estar bien cuando todo esta mal. Nada es más fácil que dedicar unos minutos a una sonrisa, una sonrisa de la que algunos pocos saben clasificar como falsa. Una sonrisa que tan sólo pide que te dejen tranquila en tu soledad mas amarga, con su oscuridad mas oscura. 

Acuérdate también de mi.

¿Recuerdas como tus manos frías me hacian sentir calor en pleno invierno? Recuerdo cada gesto de ti. Tus sonrisas torcidas, tus manos frías y tus ganas inmensas de querer agarrarte a la vida. Me enseñaste a ser diferente a los demás pero ya no estas. 

Ahora que no te tengo siento que nadie volverá a llenar nunca este vacío que tu me has dejado. Por suerte, sueles aparecer en mis sueños para darme el beso de despedida que no te dio tiempo a darme y yo te suelo decir todo eso que nunca me dio tiempo a decirte. Y así se pasan las 8 horas, enfrente tuyo con palabras de sobra en la lengua y silencios eternos, silencios que duelen, ¿Por qué es tan complicado hablar cuando tienes tanto que decir? Y otro día más amanezco entre lágrimas, con las sabanas empapadas y vuelvo a escribirte la misma carta todas las mañanas con la esperanza de que lo que nunca fui capaz de decirte en la realidad y lo que nunca seré capaz de decirte en sueños sean palabras tuyas, acaben siendo la marca que me dejaste al irte. Que te pediría que volvieras una vez más para poder decirte todo con un beso, porque los besos tienen poder curativo cuando te los da la persona adecuada. 

sábado, 23 de agosto de 2014

Estrella Polar

Oscura noche. Incierta. Mágica. Nostálgica. Un bol de palomitas se hace poco a poco en el microondas. Gotas. Huele a lluvia. El cristal se baña de la misma forma que hace una semana. Se llena de pequeñas motas de agua que corren. Corren por llegar primeras. Algunas tienen prisa. Una pareja descansa cómodamente en el sillón de su casa. Orgullosos el uno del otro. Felices por llegar adónde han llegado. Enamorados.

La prisa de la lluvia contra las ganas de comerse la vida de la pareja. El calor de sus abrazos y las palomitas en los labios del otro esperando a los de su pareja, a que se coma la palomita y lo/la bese como siempre, con ganas, con valor, con calor, con amor.

Todas las mentes están cerradas hasta que llega la llave. Una llave que no sólo abre la mente. Abre el corazón. Abre los ojos. Abre los labios. Abre un grifo de sentimientos que nunca habías sentido. Y es entonces, sólo entonces, cuando de verdad somos felices.

La felicidad está al alcance de nuestra mano. Sólo tiene que llegar alguien que te haga creer de verdad en ella. Y por muchos túneles que haya que pasar. Por muchos precipicios que haya que saltar. Por muchos abismos que temamos, siempre estará esa persona que será nuestra luz, nuestro puente y nuestra mano cuando más lo necesitemos.

No hay casualidad que valga. No hay espera que no se haga larga. No hay lágrima que no merezca la pena, si al final de todo, está esa persona.

Nuestra estrella polar.

viernes, 22 de agosto de 2014

"El encuentro inesperado."

Ella, rota en dos mil pedazos después de terminar otro día, volvía hacía su casa. Volvía realmente asustada, cogía su teléfono y hacía la llamada a su mejor amiga, la llamada de las ocho. Así la llamaban.

Aquel día tenía las manos heladas y todo el cuerpo le temblaba, hacía demasiado frío. Los cristales de los coches estaban excesivamente empañados, apenas se podía distinguir la luz de estos ya que había una niebla terrorífica encima de Londres.

Ann acababa de terminar su jornada de trabajo en la peluquería, era una de las mejores peluqueras del país. Le contaba a su mejor amiga su vida, su amargada vida. Adele, su amiga desde la infancia, le escuchaba mientras le contaba sus penas. Es importante decir que a Adele, le iba muy bien en la vida. Estaba casada con un importante empresario llamado Marc. Adele y Marc llevaban juntos desde los catorce años. A Ann le sorprendía como eran capaces de quererse con tantas ganas a pesar de todo lo que habían pasado.

Ann, nunca había tenido pareja estable. Bueno, ya tenía veinticuatro años. Igual empezaba a ser tarde para encontrar a un chico como Marc. Ya que estuvo colada por él muchísimo tiempo antes de que empezará a salir con Adele, algo que ella nunca sabrá.

Entre Marc y Ann había una complicidad jamás vista, aunque Adele y él nunca habían tenido problemas, Ann siempre quiso tener algo con aquel empresario.

Mientras, estaba distante aquel día en la conversación con Adele, por desgracia, pensando en Marc. Se tropezó con una baldosa suelta y cayó al suelo mientras el móvil se destrozaba en la caída. Alex, un apuesto estudiante de medicina y a su vez futuro modelo. La estaba observando cuando la vio desplomarse al suelo y no dudo en correr a socorrer a la elegante Ann. Fue a levantarla cuando ella, levantó la vista. Sus preciosos ojos verdes cruzaron la vista con los penetrantes ojos grises de Alex. Después de estar observandose unos minutos, Alex ayudó a Ann a levantarse.

Joder, es preciosa - Pensó Alex mientras le ayudaba.

Tenía el tobillo de la pierna izquierda realmente hinchado tras aquella caída.

- Tienes el tobillo muy hinchado, ¿Te duele?
Ann intento mover el tobillo cuando lanzó un grito.
- Me duele mucho.
-Vamos a tener que ir al hospital, menos mal que hoy me he venido con el coche. Vamos, está aquí cerca.


Mientras caminaban, Ann cortésmente le pregunto su nombre. Tartamudeando y con la voz muy dulce. Alex, tenía el pelo cobrizo y unan mirada realmente penetrante que a Ann le producía escalofríos pero quería saber más sobre aquel misterioso hombre.

- Perdón, ¿Cómo te llamas? - Le pregunto Ann
- Alex, respondió él. ¿Y tú?
- Ann. Encantada Alex.

Los dos se sonrieron con ganas de saber más, con ganas de poder desnudar el alma del otro y acabar por descifrar los secretos más ocultos de cada uno.

El viaje al hospital fue una locura, necesitaban llegar cuanto antes. Ann debía de tener el tobillo roto, Alex lo supo, ya que él era estudiante de enfermería.
Ann y Alex estuvieron en el hospital hasta las doce de la noche, pudieron conocerse mejor. Bastante mejor. Contra más se conocían más sentían que estaban creados el uno para el otro.

Ann salió del hospital con el pie escayolado y apoyandosé en los hombros de su recién conocido Alex. Llegarón al coche y el chico se atrevió a invitarle a ver una película en su casa, ya que con él su tobillo iba a mejorar notablemente Ann, encantada, acepto la oferta.

Nada más llegar a su casa, le invitó a una copa. Ann estaba realmente impresionada con la casa, le encantaba todo de aquel hombre. Eran tan iguales... y tan distintos a la vez. Aquella noche fue la mejor noche de sus vidas. Aquella noche ganaron algo más que alguien con quien compartir su vida, aquella noche entendieron el placer de vivir. Entendieron lo realmente preciosa que era la vida, y todo lo que se habían perdido de ella.

Al cabo de unos años, se casaron. Y desde aquel día, creen que de la ruina se puede pasar a la felicidad en un abrir y cerrar de ojos. En un abrir y verte al amor de tu vida delante de ti y tan solo saber, que ese es el instante. El mejor instante de tu vida.

viernes, 15 de agosto de 2014

"La familia perfecta."

En el fondo de la habitación se veía la recién pintada pared azul, me adentre. Todo estaba tenebroso en aquel lugar, aunque había la claridad de una pequeña candela, a la izquierda de esta se podía observar la cama y un cubo con champán de primera calidad. Me aproximé pausadamente, no quería tropezarme con nada que hubiera en el suelo. Al fin de al cabo, no conocía aquel dormitorio. Llegue a  la cama y me acomodé. 

Cerré los ojos unos minutos, a los que podría catalogar como una eternidad. Mi mano se desplazo a la derecha y rocé una mesilla de noche, como la curiosidad me mataba abrí uno de los tres pequeños cajones que poseía. Del primero, saqué uno de mis libros preferidos en los que el autor me había dedicado unas palabras, asombrada las leí. INCREÍBLE, ERA INCREÍBLE. Aquel primer cajón aguantaba el peso de algo más, lo saque cuidadosamente y observé que era una pequeña agenda pero al destapar, encontré una carta de mis jugadores preferidos. Comencé a llorar, tenía ganas de gritar... Pero estaba en un hotel de París desconocido, el día de mi dieciocho cumpleaños. Había perdido de vista a mis amigos en el Showcase, una de las discotecas más solicitadas de París. Y al no poder contactar con ellos me había vuelto al hotel, solitaria y vacía. Bueno, aquello que estaba encontrando en los cajones me alegraba la noche. Abrí el siguiente con velocidad y empezó a sonar mi cantante favorito Bon Jovi, me puse a temblar y entreabrí el siguiente y se encendió la luz de la habitación. 

Empecé a ver a mis "Piruleros" a mi al rededor en la cama, saltando y soltando carcajadas que podría asegurar que le escuchaban hasta en recepción. Cantaban el cumpleaños todos a coro, me ruboricé. La piel de gallina y con los ojos llorosos di las gracias mientras nos fundíamos en un abrazo que a pesar de durar segundos, podía sentir el olor de la familia. De la única familia que elegimos, de la que estoy orgullosa porque tengo a la mejor familia del universo. Estuvimos en la habitación hablando todos hasta las 6 de la mañana, mientras el único reloj que había marcaba las horas pero en aquel momento, ninguna hora era valida. ESTÁBAMOS JUNTOS, ERA LA PERSONA MÁS FELIZ DEL MUNDO. 

Verles sonreír, llorar, gritar, saltar... Ver que eramos uña y carne, que todos juntos hacíamos el puzzle más grande del mundo. No porque seríamos muchos, todo lo contrario, tan sólo eramos 11. Porque en aquella habitación se respiraba algo muchísimo más fuerte que cualquier amistad y cualquier amor, en aquella habitación podías ser como realmente eras y que ellos te respetarán. Nunca había entendido que era la felicidad pero aquello se parecía mucho, porque "La felicidad si ya la tienes, compartela.". En aquel momento me sentí infinita, fue el instante de felicidad más bonito del mundo. 


Este escrito es para mis niños piruleros que les quiero por encima de todo, para mi chica preferida del mundo ( Cristina) y por supuesto para mis dos pequeños piruleros- familia, el mejor novio del mundo y el hermano que siempre había querido (Oscar). 
Llega un día en el que conoces a alguien. En ese momento no le das más importancia que cuando conoces a otra cualquiera que hayas conocido hasta el momento.

¿Para qué hacerlo?

Ya has conocido mucha gente a lo largo de tu vida, unos marchan, otros se quedan y la que acabas de conocer no será diferente. Lo más seguro es que la veas 2 o 3 veces más simplemente o ni siquiera más que esa vez. Será una persona más en la gran lista de ellas.

Al rato sientes que quieres que esa persona pertenezca a la parte de los que se quedan. Apenas dio tiempo a conoceros demasiad, pero esa persona tiene algo que pocas veces viste en otras.

Llega el momento de la despedida. Lo poco que pudisteis conoceros hace que no quieras que acabasen esas timidas conversaciones, bromas y risas. Quieres que duren un poquito más, solo un poco. Te consuela saber que tienes los medios para poder seguir hablando en el futuro.

Pasa el tiempo, y con él, vais conociendoos más y más. Te preguntas como pudo ser que no conocieras a esa persona antes. ¿Por qué tienes tantas ganas de hablar con esa persona? ¿Y por qué sientes que puedes confiar tan ciegamente en esa persona?

No dejas de recordar todaa las veces que confiaste y te engañaron. Todas las veces que sufriste por otros… Pero también, algo en tu interior, sabe que no será de ese tipo de gente, que no te hará daño.

Llega un momento que pase algo malo o algo bueno, no tardas un instante en contarle lo ocurrido. Ya no hay nada de lo que no hableis. Y da igual que veais que en ciertas cosas sois totalmente contrarios, no te importa, nadie puede ser idéntico a otra persona, y la experiencia ya te enseñó que cuando se es igual en todo a alguien no iran bien las cosas ya que si coincidis tanto suele ser porque te intenten engatusar.

Sigue pasando el tiempo…

Algo ocurre y esa persona que antes necesitabas contarle todo, esa personas en la que confiabas, no está.  Simplemente seguisteis cada uno con vuestras vidas. Conociendo nueva gente, dedicando más tiempo a uno mismo, la distancia… Da igual porque fue, simplemente desaparecisteis del mundo del otro. Pero sin marcharos en realidad…

Nunca pensaste demasiado el motivo por el que esa persona se fue. Era como el resto…  Pero la duda te corroe siempre en la mente. Echas en falta algo que solo dicha persona conseguia darte y nadie más volvió ha conseguir darte. No sabes el qué, no habia palabras que lo pudieran describir. Y no entiendes porque pdro cuanto más vueltas le das, más te das cuenta de que esa persona aunque lo pasase mal siempre te lo ofrecia sin que lo pidieras. Y no eras consciente de que lo recibías.

Te paras a recordar y aunque sabias porque estaba mal y lo mal que lo pasaba siempre que pudiera hacerte sonreir lo haria sin dudar ya que aunque tu en ese momento no lo sabias verte feliz hacia que todo ese mal se disipara. Y tienes más claro que tenía de especial.

Sigue tu vida, pero esa persona ya no está. Quieres volver a hablar, quedar, lo que sea por volver a sentir eso. Pero no te atreves. ¿Y si ahora era feliz sin ti? ¿Y si ya no te recuerda o está emfadado/a contigo por cortar vuestra relación de esa manera que no tenia sentido alguno? Todo esos “y si” te paraban y hacían que no pudieras reunir las fuerzas necesarias. Además conociste a gente nueva que te alegraba el día. ¿Para qué remover el pasado arriesgando a empeorar las cosas? Y sobre todo… ¿Por qué tengo a la vez esta idea tan clara pero ves algo que te recuerde a esa persona y tienes esa necesidad de tenerla de nuevo a tu lado?

A pesar de todo no le deseas mal alguno. Al contrario. Quieres que sea feliz. En el pasado siempre intentaba hacerte sonreir y olvidar lo malo siempre te ayudaba. Pero eso no era unidireccional. Tú se lo devolvias siempre. No por compromiso. Solo querías que fuera feliz. Pero no eras consciente de ello realmente hasta que dejo de estar a tu lado. Su sonrisa, su alegria, todo su ser te hacia sentir bien sin más y no pensaste nunca el porque. Te das cuenta que había algo que siempre quisiste decirle. Pero extrañamente se lo habias dicho. Los “te quiero” no eran simplemente de amistad y muestras de cariño. Tenían su trampa ya que significaban más pero no eras consciente de ello realmente porque, de nuevo, ¿qué importaba todo si estabais juntos los dos?

Sigue tu vida pasando y aún esperas un mensaje, una llamada… Un simple encuentro. Perder ese miedo tonto, ese orgullo idiota y volver a hablar con esa persona, volver a abrazarla, volver a tenerla. Salir de ese sentimiento de soledad. Pero no te atreves. Y lo malo es que sabes que la persona que te haría feliz cada vez se aleja más y más. Pero no quieres salir de esa comodidad, no te atreves. Y tienes la esperanza de que alguien, quien sea, repitiendo lo ocurrido aparezca de golpe delante tuyo y te haga sentirte así de nuevo. Y sobre todo quieres y deseas que esa persona que decidiste que formara parte de tu pasado, sea feliz. Aunque te duela algo que no sea por ti. Pero que sea feliz simplemente. Y quizás llegue el día que os volvais a cruzar y podais mostraros mutuamente que habeis sobrevivido a lo que pensabais que era imposible, a la ausencia del otro. Y de no ser así, sabes que tú siempre velarás para que así sea.

Y mientras… El tiempo no descansa y observa como la persona de la que estuviste enamorado/a se aleja de ti. Pero ese sentimiento no desaparece, solo se esconde, esperando…
Esa pequeña esperanza de volver verla, tocarla, simplemente disfrutar de nuevo de su compañía. Llamándola cada noche sin recibir la ansiada respuesta. Tener la sensación de tenerla al lado, casi como si pudiera tocarla pero no está ni volverá a estarlo. Saber que ambos no podrían soportar vivir sin el otro. Y un horrible día ella se tuvo que ir en contra de su voluntad. Rodeado de gente pidiendo ayuda para soportar que no está intentando ser feliz y seguir adelante como sabe que ella hubiera querido y hubiera sido si estuviera. Pero a su vez deseando acabar con todo, rendirse atajando el reencuentro. Ya que teme que ninguna noche, día o momento siquiera vuelva a sentir lo que sintió y en parte sigue sintiendo por alguien que se tuvo que ir. Queriendo ser feliz de nuevo solo por ella pero no poder por el mismo motivo. Echándola de menos todo el rato y lamentándose pensando que podía haber aprovechado más tiempo con ella. Sueños dulces que se convierten en puñaladas en el corazón. Querer decirle de nuevo lo mucho que la ame y amo y agradecerlo todo lo que me dio y decirle lo difícil que está siendo vivir sin esa llamada diaria, esa vez que nos veíamos cada 3 meses y sabiendo que este año estarías viviendo aquí ya.

Lucía estés donde estés te quiero, te echo de menos y descansa en paz

jueves, 17 de julio de 2014

“Ella"

Es de noche. Son exactamente las 2:21 de la madrugada del 18 de julio del 2014. Sólo se me pasa una mirada por mi cabeza, la tuya. Una sonrisa, una cara, una melena, un tono de piel, una lágrima, un lunar de tu cuerpo, un beso, un todo. Puede que estemos a más kilómetros de los que deberíamos porque verdaderamente tu sitio está en mi cama cada noche y el mio a tu lado, por supuesto. Me da miedo. No estar a tu lado me produce pánico, ganas de vomitar y un dolor agudo en el bajo vientre. Y tal vez sea sólo que te echo demasiado de menos como para escribir objetivamente y puede que sólo necesite verte para que mi miedo se vaya y abrazarte con mis brazos y tenrte cerca y decirte al oído que eres lo mejor que me ha pasado nunca y que estoy enamorado de ti. Y puede que tan sólo seamos dos almas en pena que han vagado hasta encontrar a su mitad perdida, que hemos sufrido todo aquello porque, en el fondo, ambos sabíamos que el otro estaría en la meta, esperándonos, con una botella de agua y un jersey para que no nos quedemos fríos. Y quizá el miedo sólo sea eso: pensar que nunca encontraremos a alguien que nos arrope en nuestra meta pero yo ya no tengo miedo. ¡No tengo miedo joder! ¡LA VIDA YA NO ME DA NINGÚN MIEDO PORQUE ESTOY JUNTO A TI EN ESTE MAR DE LÁGRIMAS Y LOS DOS REMAMOS AL UNÍSONO HACIA LA LIBERTAD! Y por eso no hay que tener miedo. Porque tarde o temprano, llegaremos a meta y veremos a alguien que nos tiene un jersey reservado. Y al fin y al cabo eso es lo que tú eres para mi, la persona que he esperado todo este tiempo al llegar a meta, y sabes qué? En toda la carrera no quise ver a nadie más.

martes, 15 de julio de 2014

Nostalgia

Solo llevaba tres días sin verla y ya la echaba de menos. Su cuerpo era invadido cada hora por una sensación parecida a la que sientes cuando alguien se va lejos. No lejos de viaje o lejos de distancia, sentía esa sensación que siente alguien cuando una persona cercana muere, ese tipo de lejos que esperamos que nunca llegue. Pero ella no se había muerto, solo estaban de viaje. Una pareja normal, sencilla, eh, pero puedo asegurar que es la pareja que a día de hoy más se ama de todo el mundo. Y es que su sonrisa lo privaba. Y a ella contar los lunares del cuerpo de su chico. Y a él oler su suave pelo de fuego que desprendía un dulce aroma afrutado, como si alguien estuviese haciendo un rico pastel de fresas con nata. Y a ella le encanta besar su sonrisa, y a él que ella lo hiciera. Él soñaba todas las noches con verla, y fue entonces cuando sucedió. Quedaron para volver a verse en su ciudad natal. Y ¿sabéis qué? Cuando se vieron a lo lejos ella hecho a correr, y él la siguió, y ambos se fundieron en un abrazo que llevaba como aderezo sonrisas y lágrimas. Y entre este baile místico y agridulce, solo dejaron de besarse para decirse “Te amo". Y, fue entonces, cuando ambos se afirmaron algo a sí mismos: se amaban. Se amaban, se aman y se amarán. No como esas parejas que se dicen ”Teh AmoOh PaRaHh 100pre", (perdón por tal brutalidad. Yo mismo he ido a vomitar al baño pero era para darle más realismo) se aman como de verdad hay que amar a alguien: fuerte, con ganas y desde el corazón. Y fue entonces cuando se dieron de que se enamoraron el uno del otro como alguien que se duerme: primero lento y, luego, muy, muy rápido. (Esta última frase es obra del autor de “Bajo la misma estrella").

jueves, 10 de julio de 2014

"Tengo el tiempo entre los dientes para ti."

"Hoy es un gran día", repetía la alarma que tenía María para despertarse, aquella alarma era una de las más curiosas que había escuchado en mi vida. Mandaba un mensaje de apoyo para el día que venía encima. María asomada a la ventana, mientras una lluvia fuerte mojaba los cristales de su habitación y inundaba sus ojos en un mar de lágrimas. Nunca la había visto así, verdaderamente se le notaba triste y nadie podía animarle. En realidad, existía una persona capaz de ello pero estaba de vacaciones en Barcelona, demasiado lejos de ella. Oscar, su actual pareja, estaba en un hotel lujoso de las calles animadas de Barcelona cuando empezó a vibrar su teléfono.

Se extraño al ver que la llamada era de su novia, María. Así que pidió disculpas a sus amigos y se levantó de la mesa haciendo un ruido estremecedor con la silla. Descolgó el teléfono y lo primero que escucho fue el llanto de María.

- Amor mio, ¿Qué te pasa? - le preguntó.
- No lo sé Oscar, te necesito, necesito que estés a mi lado.

Oscar seguidamente colgó el teléfono y María rompió a llorar en su cama mientras él subía a su habitación a por las llaves de su coche, se acercó a la mesa de sus colegas cuando ya tenía las llaves y les dijo:

- Mañana vuelvo, no me esperéis está noche. Ya os contaré.

Sin acabar de pronunciar estas palabras salió del Hotel. Cuatro horas de viaje en coche, cuatro malditas horas que le separaban de la niña de sus sueños. Nada más llegar y aparcar debajo de su casa le llamó.

-María, cariño, ¿Puedes abrirme la puerta? Tengo frío.

Ella, en tono burlón le dijo que no estaba para bromas. A lo que él respondió, asómate a la ventana. Y allí cruzaron las miradas los dos enamorados, locos el uno por el otro.

-María, siento no haberte avisado antes, quería que fuera una sorpresa. Anda abre la puerta, estoy congelado.
-Eres increible -Respondió ella.

Y es que, a veces los más mínimos detalles son los que marcan la diferencia. Esos momentos en los que la persona que tienes al lado te necesita y le das todo lo que te queda para verle sonreír. Esos momentos en los que sabes que tienes que actuar y el mundo desaparece por esa persona, porque en realidad tu mundo es la persona por la que estás moviendo mar y tierra. Y pensandolo bien, ¿Qué limites tienes cuando estas enamorado? 

martes, 8 de julio de 2014

“Las lágrimas de Gaia"

La raza humana lleva en nuestro planeta desde el principio de los tiempos, y desde entonces solo hemos sabido cagarla. Superpoblación, deforestación, extinción animal, pobreza, genocidios y guerras han diezmado desde los recursos naturales hasta los animales más exóticos. Lo peor de todo es que nuestra población aumenta diariamente exponencialmente, haciendo que la Tierra se desgaste más rápidamente aún y teniendo que sostener, cada vez más, a un mayor numero de consumidores que no ven más allá de su gorda panza y su televisor de plasma. Pero aquí no acaba la cosa, lo mejor de todo es que, aun sabiendo que vamos a morir ahogados por nuestra propia mierda, seguimos pensando en comer más y más y más, solo porque nos hemos acostumbrado a un nivel de vida que unos pocos disfrutan, mientras millones de personas mueren día a día en África o Asia por falta de agua, comida o simplemente un hogar.
¿Acaso no ve nadie más que dentro de cien años vamos a tener que irnos de aquí? Que la ciencia ficción dejará de ser ficción para ser una jodida realidad, que, duela a quien le duela, sera tan real como nuestro mundo hecho basura, comido por nubes de metano, amoniaco y centenares de anhídridos que no dejaran nada a su paso. Hemos fracasado como humanos, como personas y nos hemos proclamado dueños de un planeta que no era de nadie, sino de todos. Podéis llamarme loco, pero para mi, la humanidad hace tiempo que ya ha muerto.

lunes, 7 de julio de 2014

“Anoche, en Italia"

El ocaso se hacia presente en el cielo mediante tonos de rojo cobrizo y naranja suave. El sol, ya envuelto por las últimas nubes del día, comenzaba a acostarse como un recién nacido en su cuna. En cambio, su antónimo, la luna, salia de casa, llena, reluciente y brillante para amenizar las cenas de las parejas que salían a la terraza a comenzar la velada.
Como es natural en nosotros, cogimos la mesa de siempre, esa que pega al mar y donde se pueden ver las olas romper en la playa. El dulce aroma del orégano italiano mezclado con la suave brisa del mar hacían que estar en aquella mesa con ella resultase algo casi imposible de describir. Se nos acercó el mismo camarero de todos los días, nos tomó la nota y me felicitó nuevamente por tener la suerte de estar con tal belleza. Los tres sonreímos y en menos de veinte minutos estábamos cenando. Entre los diversos platos que pudimos degustar, he de destacar los tallarines con crema y setas; acompañados de un buen vino toscano y la belleza que me ofrecía su tez hicieron que aquella cena todavía siga en mi paladar y memoria. Para rematar la noche, una sesión de caricias, mimos y carantoñas varias hizo que aquella noche, siga siendo a día de hoy, una de las mejores noches que he pasado en mi vida.

“Desayunos a pie de cama"

09:00 a.m. Mi hora particular para desvelarme todas las mañanas. Pero aquella mañana no era como todas las demás, la tenia a ella a mi lado. Solo habían pasado cuatro horas desde que me volví a dormir a su lado, disfrutando de su calor corporal y de su bonita sonrisa risueña y durmiente. Ella seguía dormida, y como no, aquello me dio una idea. Me levante rápidamente de la cama, mire por la ventana de la cocina y me alegré; todo estaba nevado y seguía nevando ( he de declararme fan incondicional de la belleza de la nieve). Dejando la nieve a un lado, me dispuse a preparar su desayuno. Café, tostadas con frambuesa, zumo de naranja, beicon crujiente, gofres... En resumen, un desayuno en condiciones. Pero además del desayuno, cogí una de las rosas que compré para ella el día anterior y la puse en la bandeja, junto a una carta en la que ponía algo así: “Buenos días cariño. Nunca viene mal recordarle a alguien lo mucho que la amas; creo que este es un buen momento para hacerlo. Despertar a tu lado en una mañana fría es un dulce placer que no pienso compartir con nadie, y ya no hablemos de dormir contigo. Te amo mi pequeño copo de nieve y no pienso dejar que nadie ni nada te derrita".
Acabada la sorpresa, llegué a la habitación y desperté a la bella durmiente de pelo llameante. Eh, su cara de sorpresa y felicidad valió cada naranja exprimida, cada gota de café con leche y cada gota del perfume de la rosa.

domingo, 6 de julio de 2014

“El calor de una noche de invierno"

Era una noche de invierno. El despertador marcaba las 03:25 a.m. y yo me desvelé. Tenía varias mantas encima, y mi pijama preferido puesto. Me gire para darme la vuelta y allí estaba, la mujer más preciosa del mundo a mi lado. Tumbada. Dormida. Sonriente. Podría jurar que su pelo de fuego brillaba en la oscuridad de la habitación y que sus labios de rosa me miraban. Iluminada por la tenue luz que se filtraba por uno de los huecos de la persiana; era el tono perfecto para que su belleza destacase aun más en aquella noche invernal. Hizo una mueca, como si fuese a despertarse porque yo la miraba fijamente, pero únicamente fue un lento amago de su perfecto rostro. Mis manos, inquietas, sólo podían pensar en acariciar su blanca tez; mis labios en besar su frente y mis ojos... En seguir mirándola eternamente. Me giré un momento para mirar la hora, las 05:00 a.m. Me sobresalté por la hora, pensaba que tan solo habían pasado unos minutos. Decidí acostarme a lo más cerca suyo, sin despertarla, pero sintiendo su agradable calor corporal. Y mientras Morfeo me inducia al sueño, yo solo podía pensar en ella, en su sonrisa de ángel, y sus ojos de estrellas. Cuan afortunado soy de seguir teniéndola hoy en día.

sábado, 5 de julio de 2014

Amor verdadero.

La tímida brisa que entraba por la ventana, levantaba las sábanas y dejaba los cuerpos libres de los dos jóvenes que yacían desnudos sobre la cama .Mientras ella, ya despierta, rozaba con sus manos frías el torso desnudo de su amado. Sonreía, sonreía como nunca le había visto sonreír a nadie en la vida. Miraba la luna despacio mientras una lágrima se derramaba por su mejilla. Él se levantó, sobresaltado, la observo llorando, mientras sin ni tan siquiera mover un dedo, observaba como la luz de la luna le hacía reflejo en la cara. Era preciosa, sus cabellos pelirrojos y su enorme sonrisa le daban un encanto increíble. 

Se quedaron mirándose durante media hora de reloj sin ni tan siquiera pronunciar una palabra, tan sólo fijaban sus ojos en los del otro. Se agarraban fuerte de la mano y se miraban, demasiada sinceridad en una mirada parecía como si se conocieran desde siempre, como si serían almas gemelas separadas al nacer. 

Él la miraba mientras pensaba, "como puede ser que con todas las chicas que han pasado por esta cama; Ella me esté haciendo sentir diferente. Es como si con tan solo mirarme me desnudará".  Ella, en cambio, con una vida incluso más movida que la de él, sentía que aquella noche había sido diferente, como si algo les uniera. Como si la luna llena habría movido mar y tierra por hacerles sentir lo que estaban sintiendo en aquellos instantes. 

Ella le miró, se acercó lentamente y sus labios hicieron un perfecto roce que fue capaz de estremecer hasta el sol, que ya se podía observar a lo lejos. Él, le detuvo. Empezó a temblar, pronunciando como podía le dijo: 

- Nunca me habían hecho sentir nada igual. 

Ella, anonadada con las palabras del chico, le miró y le respondió: 

- No quiero que vuelvas a sentir nada igual, si no es mejor y conmigo. 

Los dos se fundieron en un beso apasionado, un beso de verdad, de los que ya no se ven. Uno de esos besos que duran para siempre por mucho que las personas se separen. Llegará un momento en la vida en el que lo recuerden, normal, son cosas imposibles de olvidar. Aquel beso no solo tenía aquello, aquel beso tenía lo que ya ningún beso tiene, AMOR VERDADERO. 


sábado, 21 de junio de 2014

Prometo.

Puedo jurar que a veces pienso, de vez en cuando actuó y en otros momentos sonrío pero te puedo prometer que estoy capacitada para empezar a escribir una historia junto a ti. Prometo hacer que te olvides de todo cuando me mires, que sueñes con volver a tocar aquella estrella que nos vigilaba en nuestro primer beso. A veces imagino que estas a mi lado y me derrumbo al abrir los ojos y no verte o sentirte lejos. Suelo sentirte cerca cuando pasa alguien a mi lado que utiliza la misma colonia que tú aunque nunca será igual que tú, podría diferenciar tu olor a kilómetros. Amo cuando me abrazas bajo la lluvia mientras todo el mundo se da cuenta de nuestra infinita felicidad. Supongo que te asusta pensar que te amo, que quizás esto nos venga grande. Puede que te entre pánico al pensar que alguien puede amarte tanto como yo te amo a ti, pero te puedo asegurar que si me dejas entrar ahí, prometo arreglar, ordenar y ordenar todo lo malo que te han hecho. Para mi siempre serás esa persona especial, que tantas veces me ha hecho soñar, volar, viajar por un universo paralelo donde nuestro amor dibuja en el cielo un sin fin de constelaciones. 
Juro que no te fallaré cuando todos lo hagan, seré tu musa en tus mejores atardeceres y tu insomnio en tus noches más suicidas, con la botella de Ron en la mano y las ganas de besarte en los labios. 
Demasiadas noches soñando con tus besos, tanto tiempo deseando tu cuerpo y perdiéndome en ti en sueños. 

jueves, 12 de junio de 2014

Las lagrimas de un pueblo dormido.




Queridos compañeros/as:
El país, llegado al momento en el que actualmente está; me he llegado a  ver obligada a escribir una crítica ética ante esto.

El pueblo, tan pisado como en siglos anteriores, siente miedo a manifestarse por actuaciones violentas de los Guardias Civiles. Son actos que injustamente intentan ocultar los medios de comunicación por interés de los superiores, que a su vez están intentando dominar a los habitantes. ES NECESARIO PEDIR LIBERTAD DE EXPRESIÓN.Hablan de una “democracia” (“Democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes.”)  ¿Decisiones colectivas adoptadas por el pueblo? ¿En qué momentos el pueblo ha tenido voz y voto en esta “Democracia”?
Somos engañados, golpeados y superados por los controladores del dinero, DE SU DINERO. Dinero que la población no toca, dinero con el que muchas personas saldrían de la pobreza. DINERO QUE NO ES SUYO Y QUE A ELLOS LES SOBRA. Los gobernadores intentan ocultar las denuncias que hace la sociedad sobre temas de alto valor: La pobreza, la desnutrición infantil, la falta de recursos, la “democracia”… 
 Cada día más ciudadanos se dan cuenta de la dictadura a la que estamos siendo introducidos. A los controladores del país (Ricos) no les interesa que el Pueblo despierte de ese cuadro que pintaron hace años. Un cuadro que gracias a la mentalidad de unos pocos estamos consiguiendo traspasar y al hacer esto, acabamos entendiendo la GRAN MENTIRA que es nuestro día a día en la sociedad. Nuestra indiferencia hacía los que sufren hasta que nosotros estamos en esa misma situación. El pueblo se muere de hambre mientras ricos e hijos de puta (No encuentro palabras más suaves) viven en una casa valorada en millones de Euros. Familias desahuciadas mientras ellos, sin hacer ni un mínimo de esfuerzo pueden vivir con cinco casas en los barrios más millonarios de todo el país.
Yo estoy cansada de ver el nivel académico e intelectual del que estamos rodeados. Realmente el obrero no es capaz de pagar a su hijo una universidad. UN OBRERO EXPLOTADO AL TRABAJO.  ¿Hasta dónde vamos a llegar? El 1% del país controla más del 75% de la riqueza de este. Que brutalidad. Que los/las hijos/hijas de los obreros no tengan la capacidad de poder estudiar en cierto numero de universidades. ¿De verdad podemos seguir viviendo en este lugar sin derechos para los trabajores?
Un lugar en el que son capaces de tacharte por terrorista por defender los derechos que te corresponden como ciudadano, COMO PERSONA. Derechos NECESARIOS como el trabajo y la casa. Derechos que hoy en día son privilegios. Un trabajo es algo que todo ciudadano debería tener, UN TRABAJO DIGNO. Un techo, un techo en el que poder sentir calor a las noches. UNA VIVIENDA DIGNA. ¿Pretenden que los ciudadanos no reaccionen ante semejantes atrocidades?


Ni un paso atrás, CAMINANDO HACÍA LA LIBERTAD. QUERIDO PUEBLO, LA DECISIÓN ESTÁ EN NUESTRAS MANOS. AVANCEMOS HASTA LOGRAR UN TRABAJO DIGNO, UNA VIVIENDA… LUCHEMOS POR LOS DERECHOS QUE NOS CORRESPONDEN. 

domingo, 13 de abril de 2014

Copos con sabor a sus labios.

Una tarde de primavera con  olor a invierno debajo de un paraguas compartido, nacía una pequeña semilla de amor. Los copos de nieve caían a toda velocidad, los más atrevidos eran capaces de posarse en la pequeña manga del abrigo. Millones de pensamientos en tan solo unos minutos de recorrido, sin ganas de llegar a la meta separados. Mientras se despistaba por un momento, mis ojos giraban la vista con cuidado y tal vez con miedo. Recuerdo que con el fondo lleno de copos de nieve incluso le daba un aire más perfecto de lo que ya era. Su pelo marrón y ligeramente mojado, sus manos sujetando el paraguas. Su sonrisa preciosa y sus ojos color miel con los que tanto había soñado durante las últimas noches. Aquel momento en el que su mano recorría mi espalda y mi cuerpo desde hacía mucho volvía a sentirse acogido. Recuerdo que el camino fue un constante pensamiento y un manojo de nervios. Tenía ganas de decirle lo que sentía o de besarle. Tenía ganas de verle sonreír a centímetros de mi boca y saber que aquello era lo más bonito que me había pasado. Sencillamente tenía ganas de decirle que después de aquellas semanas había comenzado a despertar en mi aquel sentimiento de enamorada que tanto pánico me daba. Tan solo buscaba un claro efecto de amor en su mirada o una sonrisa que me haría ver que estaba a unos minutos de darle un rumbo a mi vida. Que tan solo me faltaban unos pasos para encontrar el camino que tanto llevaba buscando. El primer abrazo y aquel escalofrío que me recorría todo el cuerpo. Mis piernas comenzaban a temblar. En ese momento nos quedamos tan perfectamente cerca que sentí como el corazón me dejaba de latir por unos segundos. Me besó, fue un beso de esos de los que nunca podría hablar en voz alta. 
Sólo podía susurrar un te quiero que llegará a su corazón y en aquel momento encontré el detalle en el que su sonrisa era capaz de poder volver loca mi cabeza. No quise darle un beso para sentir la suavidad de sus labios, tan sólo quise darle un beso para encontrar una forma de canalizar todos aquellos sentimientos. Quería darle a entender que aquel besó estaba siendo perfecto pero por el simple hecho de que él era perfecto. Apoyar mi cabeza en su hombro y olvidarme del mundo, del frío y sentir calor en su pecho. En aquel instante el único pensamiento en mente que me quedaba era que sería un privilegio que él me rompiera el corazón. Entonces me aparte y le besé como hacía mucho que no besaba a nadie, con ganas de que nuestros labios estarían juntos toda la vida y me di cuenta de que era mi persona preferida en el mundo. Le miré mientras escuchaba un te quiero salido de sus labios y tuve ganas de llorar y mi mente murmuro "Estoy aquí, estamos juntos. Se acabo, nos tenemos el uno al otro." No deseé estar en otro lado, no cambiaría ese momento ni por el mayor tesoro del mundo porque  su sonrisa contra la mía era lo más bonito que había visto la luna hasta aquel día. 

jueves, 20 de marzo de 2014

Podemos hacerlo.




Existen Desigualdades o Sencillamente Injusticias. Injusticias En Las Que aparentemente la ley ampara Pero no pasa  Día Que Las Calles de No se observen dichas Injusticias. Podemos intentar ver La Diferencia y Buscar Soluciones o Sencillamente cerrar los ojos ante todo. Me Pregunto si Alguien encuentra diferencias Entre Sexos o Razas. Me cuestiono Tantas Cosas y Tantas Actitudes vistas Que empiezo a Pensar Que la raza Humana fue creada para destruirse y Destruir El Mundo. El Problema sobrepasa los límites de Cualquier frontera. La posición de la raza blanca ante las Diferentes Razas es Una posición de la Superioridad clara. Pero, ¿Superioridad ante qué? Las Razones expuestas son Claras, en mi Opinión, La Igualdad es Una Obligación. Olvidando la necesidad de respetar Lo Que nos Rodea sigo pensando Que Nadie es Más Que Nadie por pertenecer a Distinto Grupo pero lo Que en realidad no vemos es la raza Que une al Mundo entero, EL SER HUMANO.
 
Dejando clara la posición de igualdad entre razas podríamos intentar ver los distintos abusos que existen entre sexos. ¿El hombre el sexo superior? ¿En qué mundo vivimos?

Volvamos tiempo atrás, la mujer siempre ha sido un objeto de placer para el hombre y este ha abusado de ello. Si yo siendo mujer, me sentiría inferior ante cualquier hombre que existe, acabaría por suicidarme. Conozco la sensación de sentirse inferior y prometo que no me gustaría verle ni a mi peor enemigo en esa situación. Se trata de orgullo, de saber que a pesar de ser mujer, juntas podemos disminuir la desigualdad existente en la sociedad. Es hacerle entender al mundo que no somos menos, es bajar hoy a la calle en contra de la ley del aborto o  incluso es levantar la cabeza ante un hombre. Levanta el puño y agarra la metralla mujer, esta guerra empieza para ti, para tu coño, para tus normas. Solo levántate, demuestra que eres más de lo que dicen que eres y únete a tus hermanas. Vamos a luchar por lo que es nuestro guerreras. Ni princesas, ni presumidas… Cabeza arriba gladiadoras.