"Si nada nos salva de la vida, al menos que el amor nos salve de la muerte."
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viernes, 28 de febrero de 2020
Vamos...
Vamos a llorar de risa hasta que salgas por esa puerta y yo me quedé herida. Vamos a admirar la belleza de saber volar, sin nosotros saber hacerlo. Vamos a herirnos de rabia, a morirnos de pena y a amarnos sin ansia. Vamos a ser nuestros, vamos a ser tú y yo sin ser nosotros. Vamos a caer para volver a saltar, a saltar para aprender a aterrizar. Vamos a perdernos el miedo a aceptar que todo es imperfecto. Vamos a viajar por el mundo entero y descubrir todos esos secretos. Vamos a ser sin serlo, vamos a querernos que llevamos mucho tiempo sin hacerlo.
Me gustaría.
Me gustaría escapar de este infierno en que me he quedado a vivir.
Me gustaría aprender a huir de aquí, salir corriendo y desear no volver.
Me gustaría que me mirasen de lejos y admirasen mis ganas de volver.
Me gustaría que servir de inspiración para unos cuantos locos que entienden este dolor.
Me gustaría que saliese corriendo de mi pecho, que se fuese lejos y no haría ningún tipo de mención para volver.
Me gustaría hablar de dolor, mirarme al espejo y entender que el dolor no existe más que en nuestros pensamientos.
Me gustaría mirarte, mirarnos y aceptar el miedo sin ningún tipo de remordimiento.
Me gustaría odiar el día, el momento o el segundo en el que todo cambio.
Me gustaría aprender a quererme un poco más, llorar y seguir de pie .
Me gustaría que aceptasemos el miedo y que nos gustaría volver a volar.
Me gustaría verte a las buenas y a las malas y demostrarte que me quedo contigo.
Me gustaría que saltasemos al vacío, sin paracaídas y con viento en contra.
Me gustaría quedarme pero es momento de dejarte, nos vemos a la vuelta.
Me gustaría aprender a huir de aquí, salir corriendo y desear no volver.
Me gustaría que me mirasen de lejos y admirasen mis ganas de volver.
Me gustaría que servir de inspiración para unos cuantos locos que entienden este dolor.
Me gustaría que saliese corriendo de mi pecho, que se fuese lejos y no haría ningún tipo de mención para volver.
Me gustaría hablar de dolor, mirarme al espejo y entender que el dolor no existe más que en nuestros pensamientos.
Me gustaría mirarte, mirarnos y aceptar el miedo sin ningún tipo de remordimiento.
Me gustaría odiar el día, el momento o el segundo en el que todo cambio.
Me gustaría aprender a quererme un poco más, llorar y seguir de pie .
Me gustaría que aceptasemos el miedo y que nos gustaría volver a volar.
Me gustaría verte a las buenas y a las malas y demostrarte que me quedo contigo.
Me gustaría que saltasemos al vacío, sin paracaídas y con viento en contra.
Me gustaría quedarme pero es momento de dejarte, nos vemos a la vuelta.
miércoles, 19 de febrero de 2020
Día 22.
El baloncesto siempre ha sido mi soporte en todo lo que he hecho en mi vida. Siempre me ha acompañado en mis malos momentos pero también en los buenos. Este año volvía a empezar a reencontrarme con la jugadora que había sido hace unos años, volvía a ser feliz jugando a baloncesto. Sentía que volvía a enamorarme como antes de este deporte, todos mis miedos se evadian cada partido, cada entrenamiento... Mi amor por este deporte volvía a reflotar. Me sentía bien conmigo misma, sentía que, por fin, esa jugadora estaba de vuelta. Y llegó el 17 de noviembre. No se cómo empezar a escribir esto sin derramar una lágrima. Quizás es que debo llorarlo. Cualquier personas que me esté leyendo y haya escuchado como algo de su cuerpo se rompe entenderá de lo que estoy hablando. Diariamente escuchamos miles de sonidos. Aquel día escuché uno y desde entonces lo tengo metido en la cabeza como si me taladrara cada segundo. Fue un proceso, muy duro y muy largo a la vez hasta saber el daño que tenía dentro de mi rodilla derecha. El día que recibí la noticia me hundí, no entendía nada de lo que estaba pasando a mí alrededor. Se paralizó el mundo entero para mí. Justo ese día jugabais contra el Madrid y pude comentarte después el alcance de mi lesión. También hablé con Pato, recién operado de lo mismo. Me disteis fuerza para afrontar esa noticia. Hoy, ya operada hace 22 días y a punto de comenzar la rehabilitación me siento con fuerzas. A pesar de haber estado encerrada en aquel pozo que sabía que tenía que escalar. Me siento con fuerzas para seguir subiendo. Me toca seguir subiendo y mantenerme fuerte. Sueño todos y cada uno de los días con volver a una cancha, con volver a defender y volver a hacer las penetraciones que me encanta hacer. Sé que cada día estoy más cerca, sé que cada día es un día menos. Quiero terminar esto con una frase de uno de mis escritores favoritos que dice así: "A veces en la vida pasa lo mismo, la dificultad de la pendiente te hace olvidar que no paras de progresar y subir"
miércoles, 5 de febrero de 2020
3-6 días.
3-6 días.
En el momento en el que te das cuenta que la única rival eres tú misma empiezas a crecer y a mejorar como persona. Ese momento lo encontré pronto. El día que me rompí entendía que todo iba a depender de mi, que todo esto era solo un proceso de yo mí me conmigo y que me iba a reforzar personalmente.
Están siendo días muy duros pero hoy dejo de buscar rivales fuera, me apetece quedarme mirando a un espejo y darme cuenta que yo seré mi mayor hater y me mayor fan. Que es momento de quererme y valorarme.
Me pongo de pies me tiemblan demasiado las piernas pero estoy fuerte. Muy fuerte.
En el momento en el que te das cuenta que la única rival eres tú misma empiezas a crecer y a mejorar como persona. Ese momento lo encontré pronto. El día que me rompí entendía que todo iba a depender de mi, que todo esto era solo un proceso de yo mí me conmigo y que me iba a reforzar personalmente.
Están siendo días muy duros pero hoy dejo de buscar rivales fuera, me apetece quedarme mirando a un espejo y darme cuenta que yo seré mi mayor hater y me mayor fan. Que es momento de quererme y valorarme.
Me pongo de pies me tiemblan demasiado las piernas pero estoy fuerte. Muy fuerte.
sábado, 1 de febrero de 2020
Primeros 3 días.
Primeros tres días después del día 0.
Han sido toda una montaña rusa, he llorado y he reído. Me he sentido arriba y he caído al infierno. No me quedan muchas lágrimas por derramar, las derrame el segundo día todas. Es complicado aceptar que mientras todo el mundo continua girando tu te quedas en ese momento, en ese día... Tus miedos cada día son mayores y no aceptas perder pero te sientes pérdida. Son los primeros días, van a ser duros me repito para tratar de relajarme pero no lo consigo, no puedo dejar de llorar. Me duele el alma. Siento que esto ha sido muy injusto que yo no me merecía estar así. Entonces miro videos de jugadores que me inspiran y sigo llorando.
Andrea, PARA. Me repite mi cerebro mientras el corazón me recuerda las palabras de mis abuelos "valiente".
Han sido toda una montaña rusa, he llorado y he reído. Me he sentido arriba y he caído al infierno. No me quedan muchas lágrimas por derramar, las derrame el segundo día todas. Es complicado aceptar que mientras todo el mundo continua girando tu te quedas en ese momento, en ese día... Tus miedos cada día son mayores y no aceptas perder pero te sientes pérdida. Son los primeros días, van a ser duros me repito para tratar de relajarme pero no lo consigo, no puedo dejar de llorar. Me duele el alma. Siento que esto ha sido muy injusto que yo no me merecía estar así. Entonces miro videos de jugadores que me inspiran y sigo llorando.
Andrea, PARA. Me repite mi cerebro mientras el corazón me recuerda las palabras de mis abuelos "valiente".
Día 0.
Han pasado dos meses y doce días. Llego el día de la operación. YA ERA HORA. Tengo una mezcla de sentimientos que no soy capaz de expresar. Siento mucho miedo pero es el primer paso para estar bien. Cierro los ojos y me dispongo a ir al hospital. Me tiembla todo el cuerpo pero estoy preparada. Llega el momento. Tengo que agradecer a los enfermeros, medicos, ... Que me ayudaron en este proceso sobre todo a un enfermero. Gracias por el apoyo. Salgo de quirófano me encuentro a mí familia en la habitación. Me llena de alegría verles, me siento fuerte. Muy fuerte. A las horas llega mi equipo. No me esperaba esa sorpresa y se me derraman algunas lágrimas pero estoy muy arriba. Siento que no voy a caer, otra vez no. Agradezco de corazón todas y cada una de las visitas que he recibido. Todos y cada una de las personas que me ha acompañado en este duro proceso. Agradezco también los que se acordaron el día de la operación y recibí muestras de cariño. No tengo palabras pero necesitaba el apoyo. Quería hacer una mención especial a mi amiga Nerea. Uno de mis pilares durante este proceso. Andoni que me ha comprendido mejor que nadie. A ellas que ya sabéis de quienes hablo, gracias. A mi familia en general por comprender mi dolor. Y a ti, Adrián. Gracias por todo. Contigo es imposible no sentirse fuerte. Me olvidó de muchas personas pero no tengo letras suficientes para agradeceros a todos. Así que dados por agradecidos. Todo ha salido bien, empieza el día 0 de todo. La leona volverá a rugir.
17 de Noviembre.
17 de noviembre del 2019.
Hoy vuelvo a la cancha, tengo la sensación que es un partido difícil. Físicamente no me encuentro nada bien pero el baloncesto me da todo y necesito jugarlo. No puedo perderme ni un solo partido. Me toca salir a cancha. Fallo el primer triple pero el segundo entra. Estoy en mi sitio. Trato de hacer una penetración y llega el miedo, mi miedo en el basket. TIROS LIBRES. Los tiro anoto el segundo y fallo el primero. Llega la defensa. Y robamos bola. Recibió el balón en ataque y siento un empujón. Apoyo el peso sobre la pequeña rodilla y me giro. Me caigo al suelo y escucho el maldito ruido que te dice que te despidas de esto durante un tiempo.Diariamente escuchamos miles de sonidos. Aquel día escuché uno y desde entonces lo tengo metido en la cabeza como si me taladrara cada segundo. Dejo de entender lo que pasa a mí alrededor. Estoy sobrepasada, por primera vez en mi vida necesito salir de la cancha.
Hoy vuelvo a la cancha, tengo la sensación que es un partido difícil. Físicamente no me encuentro nada bien pero el baloncesto me da todo y necesito jugarlo. No puedo perderme ni un solo partido. Me toca salir a cancha. Fallo el primer triple pero el segundo entra. Estoy en mi sitio. Trato de hacer una penetración y llega el miedo, mi miedo en el basket. TIROS LIBRES. Los tiro anoto el segundo y fallo el primero. Llega la defensa. Y robamos bola. Recibió el balón en ataque y siento un empujón. Apoyo el peso sobre la pequeña rodilla y me giro. Me caigo al suelo y escucho el maldito ruido que te dice que te despidas de esto durante un tiempo.Diariamente escuchamos miles de sonidos. Aquel día escuché uno y desde entonces lo tengo metido en la cabeza como si me taladrara cada segundo. Dejo de entender lo que pasa a mí alrededor. Estoy sobrepasada, por primera vez en mi vida necesito salir de la cancha.
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