Querido Pablo:
Ya llevo unos pocos días acordándome de ti, seguro que tú de mi ni te acuerdas... Hoy en clase, me he puesto a recordar momentos de estos últimos años de mi vida, la verdad, como pasa el tiempo. Es alucinante como por un error conoces a personas alucinantes en tu vida.
Bueno, se nota que hoy he estado pensando, la verdad. Estoy más reflexiva que otros días. El tiempo está muy cambiante estos días tan pronto llueve como sale un sol cegador, supongo que el calentamiento global empieza a poner de su parte.
Que decirte, Pablo, estoy sentada en la silla de mi escritorio en la que tantas horas he pasado sentada. Y miro por la ventana y observo un sol deslumbrante, quizá que me llama a que sonría, siento decir que llevo unos días, bueno mejor dicho, unos meses bastante mal. ¿Pero todo son rachas no? O eso creo. Supongo que todo el mundo está haciendo por hacerme sonreír pero no tengo ni ganas, les agradezco su ayuda mucho pero hay días en los que es imposible sonreír. Mañana último día de clase de la semana, ¡POR FIN! Pensé que nunca acabaría, que larga se me estaba haciendo ya.
Hoy es miércoles y como miércoles, día de entreno. Me muero de ganas por tocar el balón, ahora mismo es lo único que puede hacerme feliz. Todos en la vida tenemos cosas que nos empujan a sonreír y para mi el Baloncesto es una de las pocas por no decir la única. Bueno, me gustaría saber que te empuja a seguir a ti querido Pablo pero supongo que como nunca dejo remitente en la carta nunca lo sabrás o quizás algún día si... El tiempo lo dirá. Demasiadas cosas tiene que decir el tiempo a mi parecer, espero que no sea inhumano con nosotros y nos de las respuestas del futuro rápido.Se empiezan a acercar las navidades, a todo el mundo le gustan esas fechas. Mucho me temo yo que las odio. No sé, la verdad, no soy religiosa. Si, he hecho la comunión pero obligada más que nada. Yo me dedico a creer en que personas pueden salvar a otras personas a creer que Dios va a salvarnos. Pero, bueno, es momento de estar con la familia y de recibir regalos. Aunque lo último que he nombrado me da igual ya que mi mejor regalo todos los años es estar con ellos unas navidades más, pasar a su lado un año más recibiendo amor. Ya empiezas a ver que soy algo especial, bueno, especial no es la palabra correcta pero no la encuentro así que dejemos que se quede.
Por cierto, antes de despedirme hoy, te daré una pista sobre por que elegí tu nombre. Me gustaría tatuarme un 23 pequeñito algún día, en tu honor, por que me estás apoyando mucho en estos malos tiempos. Espero que el tiempo sea compasivo conmigo y me ayude a volver a sonreír como antes. Bueno, la pista del 23 ya está dada ahora me voy a ver si consigo hallar la solución a las inecuaciones de matemáticas, que soy una negada para las matemáticas pero si algo tengo bueno es que nunca me doy por vencida y sigo luchando. Bueno, Pablo, no me enrollo más. Gracias por leerme otro día más, eres muy genial, en serio.




