"Tin tin tin" todo el mundo se pone nervioso, mira la tele sin pestañear no vaya a ser que se salte una uva. Yo no soy menos, yo también me pongo nerviosa pero me dedico a mirar a mí alrededor. Veo a mi padre que después de mil batallas se va comiendo las uvas una a una mientras sonríe. Miro a mi madre que actúa como mi padre y mi hermana. Me quedo mirando a mis abuelos, este año va a ser distinto, hemos librado unas cuantas balas pero estoy más orgullosa de ellos que hace justo un año.
Me quedo parada, no soy capaz de comerme todas las uvas. Yo siempre empiezo el año comiendo pero sonrió porque a pesar de haber sido un año duro sigo teniendo muchas cosas que celebrar.
2019 ha golpeado muy fuerte y 2020 no será menos. Estoy orgullosa de mi salto adelante, de que hoy soy más fuerte que ayer. Me miró al espejo y joder, me siento orgullosa de lo que he cambiado este año, de los obstáculos que he superado y los que me siguen llegando que son retos para el año que viene.
No, no quiero venirme a bajo. Me escribo para recordarme que soy muy fuerte y que va a volver a salir el sol que no puede llover siempre. Me escribo para decirle al 2020 que aquí estoy que me he puesto la trenza y tengo todo lo que necesito para plantarle cara.
"Feliz año nuevo" escucho en la televisión. Miro mi rodilla y pienso que todo va a ir bien. Miro a mi familia y pienso que peor que el anterior no puede ser. Y entonces sonrió, les doy un beso a mis pilares y me vuelvo a mirar al espejo "mantente fuerte" me repito. Me devuelvo la sonrisa a esa niña que ya ha crecido, que tiene muchas preocupaciones pero que mira al pasado y no sé puede sentir más orgullosa de la persona que es hoy en día. Me vuelvo a mirar al espejo y cierro los ojos.
"Si nada nos salva de la vida, al menos que el amor nos salve de la muerte."
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martes, 31 de diciembre de 2019
viernes, 20 de diciembre de 2019
No me abandones...
Querido baloncesto te voy a escribir una carta que hable de nosotros aunque no la vayas a leer aunque no te importe:
Dueles, hacia tiempo que me dolías. Justo cuando volvías a devolverme algo de todo aquello que me diste un día; vuelves a abandonarme. Sé que te espero al final de este túnel que ahora parece negro pero que poco a poco tendrá luz. Sé que estarás al final y sé que volveré a pisar una cancha con la felicidad del primer día. Me has abandonado pero yo no te puedo abandonar ahora, pienso pelear con cada lágrima que aún no he derramado y con todas las que me quedan por derramar. Pienso pelear con toda la ilusión de aquella niña que tenía demasiados sueños. Pienso pelear con la última gota de sudor que me quedé. Nuestra relación ha ido cambiando mucho pero creo que después de este golpe me he dado cuenta que me habías dado demasiado, que me habías ayudado mucho y que jamás he podido ni podré devolverte el apoyo que has supuesto para mí. Todas las lágrimas que derramó son porque siempre serás mi talón de Aquiles porque "baloncesto que todo te da y todo te quita". Sinceramente, no me lo merecía cuando mejor me sentía. No me lo merecía en este momento pero te perdono, me has perdonado tu veces anteriores. Voy a volver quizás más fuerte o quizás escuches el rugido de la leona por las canchas aunque ni tan siquiera este en ellas. Hasta pronto, no me abandones todavía.
Dueles, hacia tiempo que me dolías. Justo cuando volvías a devolverme algo de todo aquello que me diste un día; vuelves a abandonarme. Sé que te espero al final de este túnel que ahora parece negro pero que poco a poco tendrá luz. Sé que estarás al final y sé que volveré a pisar una cancha con la felicidad del primer día. Me has abandonado pero yo no te puedo abandonar ahora, pienso pelear con cada lágrima que aún no he derramado y con todas las que me quedan por derramar. Pienso pelear con toda la ilusión de aquella niña que tenía demasiados sueños. Pienso pelear con la última gota de sudor que me quedé. Nuestra relación ha ido cambiando mucho pero creo que después de este golpe me he dado cuenta que me habías dado demasiado, que me habías ayudado mucho y que jamás he podido ni podré devolverte el apoyo que has supuesto para mí. Todas las lágrimas que derramó son porque siempre serás mi talón de Aquiles porque "baloncesto que todo te da y todo te quita". Sinceramente, no me lo merecía cuando mejor me sentía. No me lo merecía en este momento pero te perdono, me has perdonado tu veces anteriores. Voy a volver quizás más fuerte o quizás escuches el rugido de la leona por las canchas aunque ni tan siquiera este en ellas. Hasta pronto, no me abandones todavía.
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