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jueves, 18 de octubre de 2012

Nunca dudéis que no os echaré de menos

Había una vez una niña llamada Sofía, no confíaba en ella pero a su vez valoraba a la gente que le rodeaba. Aunque ella era desvalorada muchas veces pero le da igual amaba a la gente. Llego la hora de decidir su futuro, tenia claro todo pero pasaban cosas por su cabeza que la hacían confundirse. Empezó a estudiar con miedo y a la vez sentía tristeza...no podía imaginarse un futuro sin sus compañeros ya que haba pasado junto a ellos 14 años. Un buen día iba por la calle paseando y se dio cuenta que el tiempo había pasado que había olvidado a todos ellos, con los que había vivido su vida. Eran su familia a pesar de todo. Recorrió el mundo de un lado a otro para recuperar esos recuerdos pero se habían perdido, no volverían. 

Sofia destrozada por perder todo empezó a llorar y a darse por vencida pero recuerda que había momentos en los que había llorado, había reído y había compartido cosas alucinantes y que detrás de todo eso había algo para aprender...

Empezó a pensar y a pensar, los días pasaron como sin querer pasar. Y entonces decidió hacer una carta y en ella ponía:

Hola, buenas a todos.
 

Supongo que os dará igual lo que piense o lo que deje de pensar pero mando un mensaje a todo el mundo. Aveces en la vida tienes ganas de perder, de llorar, de pararte y no avanzar...Otras veces las ganas de luchar te las quitan por la simple ilusión de que vayas a ganar. Pero lo que de verdad no valoramos es a aquellos que hemos tenido toda la vida a nuestro lado. Que a pesar de todo nos han echo sonreír y llorar pero se merecen un HASTA LUEGO no un ADIÓS como el que siempre les damos. Puede que cada uno de vosotros tenga ganas de perder de vista a mas de uno pero cuando los pierdas de vista tendrás ganas de estar con ellos por que tarde o temprano tanto tiempo juntos os une tanto que juntos sois imparables, os animáis hasta la muerte y detrás de todo eso OS QUERÉIS. Aveces sentís que no hacen nada estando a vuestro lado pero en verdad son vuestra familia, vuestras ganas de vivir y vuestra ilusión para seguir luchando. Llega un día que pierdes todo eso. Los pierdes. Y todo eso por que no has sabido quererlos antes. Quiero que sepas que un TE QUIERO nunca esta de más.

                                                                                  UN SALUDO A TODOS, PERO SOBRE TODO

                                                                                   A ELLOS, A MI CLASE.           

jueves, 4 de octubre de 2012

Todo era perfecto, estaban juntos.

No, está historia no la voy a empezar como todas. Esta historia será diferente, la niña no es perfecta ni mucho menos. Se llama Laura, mas conocida como pequeña Laura. Vivía la vida a su manera, no tenia miedo a las derrotas que a todos nos asustan. Que va, ella era valiente. Puede que fuera así por los problemas que tenia allí a donde iba. Pero era fuerte, caminaba por aquel camino pedregoso. Pero aún que tenia problemas en el colegio, en casa...con sus abuelos era la niña más feliz del mundo. El gran problema era que sus abuelos vivían en Roma y ella era de un pequeño pueblo de Madrid. A pesar de todo seguía soñando con una vida allí, junto a ellos.Sonaba el teléfono, eran ellos.

-ABUELOS, ¿Qué tal todo? 
-Laura, pequeña, Laura. Pues muy bien. ¿A ti?
Ella se quedo callada y les colgó, empezó a llorar. Se encerró en su cuarto, nada tenia sentido. Se fue a su habitación y empezó a pensar...nada de lo que quería lo tenia. Aquello estaba en otro lugar. Entonces cogió su mochila. La vació, saco los libros. Y metió su poca ropa. Echo la última mirada a su habitación en la que tantos lloros había echado. Y salio corriendo, sin un adiós, sin un hasta luego, sin un volveré. Simplemente se fue, rumbo a Roma. Llamó a sus abuelos y ellos le fueron a buscar. El abrazo que se dieron, fue el abrazo más sincero que había visto en mi vida. Los besos, lo más tiernos que había visto. Habían pasado muchos años pero el amor nunca muere. Sé seguían queriendo tal y como lo hicieron la primera vez. Eran felices juntos y estaban totalmente unidos. La luna aquella noche brillaba más que nunca pero les daba igual. Todo era perfecto, estaban juntos.