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martes, 3 de diciembre de 2013

Los recuerdos.

Hacía demasiado tiempo que no me tumbaba en la cama a escuchar música mientras las horas pasaban tan rápido como si de una bala de recuerdos se tratase. El cielo hacía justicia a mis pensamientos o sentimientos, no sé muy bien como explicarlo. Tampoco sé como me siento, es raro. Hace días que la sonrisa la tengo perdida y los sueños en el aire, volando perdidos sin encontrar muy bien su lugar. Entonces mi compañera la música se abre paso ante todos mis pensamientos. Me quedo absorta por unos minutos, al menos pienso que son solo minutos. Me empiezo a dar cuenta que la vida me estaba poniendo demasiados obstáculos, alguna razón tenía que buscar a eso. Es de mencionar que me rompo la cabeza a pensar todos los días, me gusta reflexionar y sobre todo plantearme preguntas que sé, a pesar de todo, que nunca llegaré a responder. Aunque eso no me preocupe mucho, la verdad. Miro a mi estantería y recuerdo que hace demasiado tiempo que no juego a ninguna videoconsola. Me acuerdo de mi juego preferido, maldita sea, estaba atrapada en aquel nivel y no podía salir. Justo en ese momento empiezo a entender todo. En ese instante empiezo a responderme a una pregunta planteada que pensé que jamás llegaría a responder. En si, todos tenemos malas temporadas en las que la vida nos pone a prueba, hasta donde podemos llegar. Empiezo a pensar que todo esto es un videojuego, un nivel más, más difícil, esta claro. Cuando pasemos este nivel, por duro que sea, tendremos nuestro tiempo de gloria. Hay días en los que deseamos no levantarnos pero la vida es esto, es levantarte y demostrar cada día a pesar de todo que seguimos valiendo como protagonistas en esta historia y que queremos seguir jugando.

Después de la gran reflexión que acababa de hacer, mirando por la ventana, a lo lejos un niño sonreía. Recordé mi felicidad hacía unos años por estas fechas, recuerdos que se quedan grabados en la mente y no puedes sacarlos a pesar de todos los esfuerzos que hagas. Entonces sentí una lágrima que estaba haciendo su recorrido por mi rostro para perderse o para desaparecer. Sentí como bajaba, segura y directa. Porque los recuerdos son lágrimas o niveles que han dejado marca en nosotros y que a pesar de todo siempre estarán en nuestras mentes. Si la lágrima cae decidida nosotros debemos ir decididos a plantar cara al mundo y a demostrar que estamos preparados para un nivel más y que no se han confundido en ponernos protagonistas del videojuego a pesar de que a veces tengamos ganas de dejarlo todo por perdido, somos los capitanes de nuestros sueños y le pese a quien le pese los soñadores son los que de verdad saben llegar lejos, porque enfrentarnos a un nivel "Fácil" es algo para lo que todos estamos capacitados lo difícil a pesar de todo es que aunque el anterior nivel se nos hiciera duro, querer seguir con más niveles, querer llegar más lejos de lo que incluso todo el mundo cree que llegaremos. Por que, en el fondo, todos estamos preparados para el nivel de la gloria solo debemos saber diferenciar las señales que nos llevarán a ella.

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