"Si nada nos salva de la vida, al menos que el amor nos salve de la muerte."
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martes, 30 de julio de 2013
Cambio de rumbo.
Una buena tarde de Verano se había acabado. Me senté en la cama a pensar sobre mi vida y pronto me di cuenta que la serie que me gustaba había comenzado, que me gustaría verla. Encendí la televisión lo más rápido que pude y pronto cogí el hilo. Ese capítulo en cierto modo sin saber el como ni el porque hablaba de mi y un poco de mi vida. Por lo que había estado pasando años atrás. Aquella chica inocente a la que se le veía feliz en realidad le costaba sonreír cada mañana. Esos momentos en los que no me dejaba animar por nada ni por nadie y pensaba que todos estaban en mi contra. Y de pronto sucedió, la frase que cambiaría mi vida. "¿No ves que la vida no solo te pertenece a ti?" Entonces entre lágrimas me di cuenta que tenía razón. Que la vida no solo nos pertenece a nosotros si no a todos los que nos rodean y sin querer empecé a llorar como nunca antes lo había hecho, aquella frase me había cambiado por dentro. Miré a mi alrededor y agradecí ser como soy y di las gracias a la gente que siempre confió en mi aunque ni yo misma lo haría. Pero sobre todo me fui a mirar al espejo y en ese momento sonreí. No una sonrisa cualquiera era una sonrisa que salía directa de mi corazón. Era la sonrisa que explicaba que en el fondo no sufría yo, sufrían todos. Me seque las lágrimas y me mire al espejo de nuevo todas las caras de la gente que me había apoyado estaban fijadas en mi, cada cual de diferente manera y en diferente sitio pero todas tenían un hueco en mi. Y me arrepentí, me arrepentí de no haberme valorado como debía de hacerlo. Me arrepentí de llorar cada noche y en ese momento bajo esa misma luna me di cuenta de que las cosas solo suceden una vez y que tenía suerte de tener a la gente que tenía a mi alrededor. Me di cuenta de que tenía 15 años pero que no había disfrutado como los merecía y empecé a entender eso que dicen "Que la vida son dos días", dos días en los que me había dado cuenta del fallo cometido, dos días que desde ayer los viviré con una sonrisa en la cara.
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