Hoy me apetece escribirte en verso en prosa ya nos hemos leído muchas veces. Te escribo sin peros con mucha libertad y temblando a momentos. Te he escrito muchos poemas pero este es especial porque será el primero que te deje leer. Habla de ti y de mi sin ser nosotros pero a la vez siendo nuestros. No me entenderás, se necesitan muchas noches sin dormir para aprender a escribir.
Me gusta leerte, tratar de entenderte y volverme majareta por encontrarte. Cuando ríes mi mundo entero sonríe, no es por ti es por cómo me haces sentir. Me agarras la mano y la vida parece un cuento de hadas y es que entre tus brazos estoy siempre en casa. Cierro los ojos y me apoyo en tu pecho a escuchar tu latido mientras todo el mundo grita encuentro paz entre mis sentidos. Cuando duermes, te admiro. Cuando vives, me vivo. Te escribo porque necesito amarte mientras por dentro todo son miedos. Tú eres de todos esos colores que son vida, tú eres de todos esos sabores que son amor. Le hablo a los dragones del cuento y al maíz del trigo. También le hablo al quédate conmigo, al no te vayas nunca, al contigo todo es más sencillo. Le hablo a sus esfuerzos por darle sentido a mi mundo, le hablo a los que siempre están y nunca se fueron. Le hablo a los que al irse me vaciaron por dentro y a los que se mantienen aquí manteniendo así mis pies en el suelo. Te hablo a ti, pequeña gran desastre, contigo cojo mil vuelos en el más oscuro cielo. Me hablo a mí para recordarme que aprendí a escribir versos para poder sanar este corazón terso.
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